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Nueva Ley de Datos en Chile: Por qué los sistemas legados son uno de los principales riesgos TI del…

Rodrigo Mata ·

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La entrada en vigencia en Chile de la Ley de Protección de Datos Personales 21.719, el 1 de diciembre de 2026, marca un punto de inflexión para bancos y aseguradoras en Chile. Aunque algunas organizaciones ya iniciaron el camino para establecer un gobierno de datos, la planificación actualmente gravita hacia políticas, procedimientos y roles, lo que puede tomar un tiempo largo. Por supuesto, establecer directrices y procesos sólidos es lo más relevante. Hacer assessments también. Sin embargo, hay un riesgo importante — y también una gran oportunidad para modernizar lo obsoleto — que se puede abordar desde hoy, y está en el corazón del ecosistema tecnológico: Las aplicaciones legadas.

La Ley 21.719 no regula sistemas sino datos. Introduce derechos exigibles por los titulares, expresados en el acrónimo ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición), y establece sanciones que pueden impactar sensiblemente en las finanzas y reputación de las organizaciones. El problema es que una gran parte de las plataformas core y sus satélites del sector financiero y asegurador fueron diseñadas décadas antes de que estos conceptos existieran.

Learn about Medium’s values Las aplicaciones legadas suelen presentar patrones estructurales incompatibles con la ley: Bases de datos monolíticas que mezclan información personal con datos operativos; ausencia de trazabilidad sobre el consentimiento; imposibilidad de borrar datos de forma selectiva, y dependencia de procesos manuales para responder requerimientos regulatorios. En este contexto, cumplir la ley se vuelve muy complejo cuando la tecnología no acompaña.

Uno de los errores más comunes es asumir que bastará con “envolver” los sistemas antiguos con controles externos. Cifrado perimetral, formularios manuales para derechos ARCO, o equipos dedicados a responder solicitudes de clientes, todo lo cual quizás pueda servir en el corto plazo, pero que no escala. Cada nuevo requerimiento incrementa el costo, el riesgo de error y la probabilidad de incumplimiento.

Aquí es donde la conversación cambia radicalmente respecto a ciclos regulatorios anteriores. Hoy existen tecnologías de modernización asistida por IA que permiten abordar el legacy de forma progresiva y controlada. Estas soluciones permiten analizar código y datos existentes, identificar dónde vive la información personal, documentar lógica de negocio implícita y apoyar procesos de refactorización o desacople sin necesidad de un “big bang”.

Las organizaciones que comiencen desde ahora a modernizar sus sistemas legados para poder cumplir con la Ley 21.719, podrán priorizar el proceso según el riesgo legal, distribuir la inversión en el tiempo, y de paso convertir una obligación regulatoria en una oportunidad de transformación digital para competir mejor en un mercado cada vez más exigente y que por cierto en Chile tienen ad portas un siguiente escalón, el Open Finance.

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